Una familia de 1958 ve la televisión en el salón: los hijos sentados en la alfombra, el padre ajusta el aparato y la madre lee el periódico en el sofá
1958: la tele vivía en el salón. Foto: Evert F. Baumgardner, Archivos Nacionales de EE. UU. (dominio público).

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Sacamos la tele del cuarto de los niños. Y luego les dimos un móvil.

Hace veinticinco años, los pediatras pidieron sacar la televisión del dormitorio de los niños. Diez años después, la mayoría de los adolescentes ya dormía con un móvil al lado. ¿En qué momento nos pareció normal?

Mario, fundador de focco · · 5 min de lectura

Lo esencial

  • En 2001, la Academia Americana de Pediatría pidió a los padres sacar la tele del cuarto de los niños.1
  • Los niños con tele en el cuarto dormían peor, tenían más riesgo de sobrepeso y sacaban peores notas.234
  • Con el móvil pasa lo mismo, y más: usarlo antes de dormir va unido a más del doble de probabilidades de dormir poco, y basta con tenerlo cerca para que casi se doblen.7
  • El móvil entró en casa como un teléfono para estar localizables, no como una pantalla. Por eso nadie lo echó del cuarto.5

La tele que echamos del cuarto

Si fuiste niño en los noventa o en los dos mil, quizá lo recuerdes: tener tele en tu cuarto era un privilegio, y muchos padres se negaban. No era manía. En 2001, la Academia Americana de Pediatría publicó una recomendación muy concreta para los padres: sacar el televisor del dormitorio de los niños.1

Detrás había estudios. Uno de 1999, con 495 niños de entre 5 y 10 años, encontró que la tele en el cuarto era de lo que más se relacionaba con dormir mal: más guerra para irse a la cama, más tiempo hasta dormirse, más nervios al acostarse y menos horas de sueño. Ya entonces, uno de cada cuatro niños tenía televisor en su habitación.2

Otro, de 2002, con 2.761 familias, vio que casi el 40 % de los niños de entre 1 y 5 años tenía tele en el cuarto. Esos niños veían 4,6 horas más a la semana y tenían más riesgo de sobrepeso, incluso teniendo en cuenta cuántas horas veían.3

Y en 2005, un estudio con alumnos de tercero de primaria en California encontró que los que tenían tele en el cuarto sacaban unos 8 puntos menos en matemáticas y lengua, y 7 menos en lectura. Los mejores resultados eran de los niños sin tele en el cuarto y con ordenador en casa.4

Por qué molestaba tanto

El problema nunca fue la tele en sí. Era dónde estaba. En el salón, la tele se veía en familia, tenía horario y alguien la apagaba. En el cuarto, a puerta cerrada, se veía más, más tarde y sin que nadie se enterase. Le robaba horas al sueño, que es de lo que más necesita un cerebro que está creciendo.

Ahora piensa en un móvil. Cabe debajo de la almohada. No hace ruido. Nunca se acaba: siempre hay otro vídeo, otro mensaje, otra persona despierta. Y, a diferencia de la tele, te busca él a ti: vibra, se ilumina, te avisa a las dos de la madrugada. Todo lo que nos preocupaba de la tele en el cuarto, el móvil lo hace mejor.

Lo que dicen los estudios sobre el móvil y el sueño

En 2016, un equipo revisó todos los estudios que había sobre móviles, tabletas y sueño en niños y adolescentes: 20 estudios con 125.198 chicos y chicas de entre 6 y 19 años. Sus conclusiones:7

Y ahí está. En 2019, en Estados Unidos, el 68 % de los adolescentes se llevaba el móvil a la cama, casi un tercio dormía con él dentro de la cama y el 36 % se despertaba de noche para mirarlo. Los padres no quedaban mucho mejor: uno de cada cuatro también se despertaba a mirarlo.9

¿En qué momento se normalizó?

La respuesta corta: nunca lo decidimos. Fue entrando poco a poco, y entró con otra etiqueta.

La tele era entretenimiento, y el entretenimiento se vigila. El móvil, en cambio, entró en casa como un teléfono: algo para emergencias, para recoger a los niños, para saber dónde están. En 2010, el 98 % de los padres estadounidenses decía que una razón importante para que su hijo tuviera móvil era poder localizarle esté donde esté. Ese mismo año, el 84 % de los adolescentes con móvil ya había dormido con él en la cama o al lado.5

Luego el teléfono se convirtió en la tele, el videojuego, el álbum de fotos, el centro comercial y la plaza del pueblo, todo a la vez. Pero conservó su etiqueta de herramienta de seguridad. Y una herramienta de seguridad no se saca del cuarto: al revés, se quiere cerca. Además hacía de despertador, así que dormir con él parecía lo más práctico del mundo.

En pocos años pasó de ser algo de algunos a algo de todos. En Estados Unidos, el 73 % de los adolescentes tenía o podía usar un smartphone en 2014-15; en 2018, ya era el 95 %.6 En España, según un estudio de UNICEF con casi 100.000 alumnos, el primer móvil llega de media a los 11 años, y el 78,3 % lo tiene el verano antes de empezar la ESO.11

Los pediatras sí se dieron cuenta. En 2016, la misma Academia Americana que había pedido sacar la tele del cuarto amplió el consejo: ningún dispositivo en el dormitorio mientras los niños duermen, y ninguna pantalla en la hora antes de acostarse.8 En España, la Asociación Española de Pediatría aconseja en sus recomendaciones de 2024 evitar las pantallas en el dormitorio.12 El consejo existe. Lo que cambió fue que dejamos de aplicarlo, porque el móvil no nos parecía una pantalla.

¿Y tú, dónde duermes con el tuyo?

Este artículo empezó hablando de niños, pero la pregunta es para cualquiera. Si de pequeño te quitaron la tele del cuarto por tu bien, quizá tenga sentido hacer lo mismo ahora con el móvil.

Pruébalo esta semana

  1. Carga el móvil fuera del dormitorio. En el salón o en la cocina. Es el cambio que más se nota: si no está, no lo miras.
  2. Vuelve al despertador de toda la vida. Es la excusa número uno para dormir con el móvil, y la más fácil de quitar.
  3. Una hora sin pantallas antes de dormir. Es lo que recomiendan los pediatras para los chavales, y a los adultos tampoco nos viene mal.8
  4. Si tienes hijos, la norma es para todos. El tiempo que los niños pasan con pantallas va muy unido al de sus padres, sobre todo en las comidas y en el dormitorio.12 Si tu móvil también duerme fuera, la conversación es mucho más fácil.

Por eso estamos creando focco: para que haya lugares en los que el móvil no te robe la atención. Déjalo en tu habitación y, al entrar, tus apps se bloquean solas. Sin discutir contigo mismo cada noche. Así funciona focco ↓

Preguntas frecuentes

¿Es malo dormir con el móvil en la habitación?

Los estudios lo relacionan con dormir peor. Usarlo antes de dormir va unido a más del doble de probabilidades de dormir poco, y tenerlo en el cuarto sin usarlo, a casi el doble.7

¿Qué recomiendan los pediatras sobre las pantallas en el dormitorio?

La Academia Americana de Pediatría pidió en 2001 sacar la tele del cuarto de los niños,1 y en 2016 recomendó que no haya dispositivos en el dormitorio mientras duermen y ninguna pantalla en la hora antes de acostarse.8 La Asociación Española de Pediatría aconseja evitar las pantallas en el dormitorio.12

¿A qué edad tienen móvil los niños en España?

De media, a los 11 años; el 78,3 % lo tiene antes de empezar la ESO.11 En 2025, el 67,9 % de los niños de 10 a 15 años usaba móvil.10

Fuentes

  1. American Academy of Pediatrics, Committee on Public Education (2001). Children, Adolescents, and Television. Pediatrics, 107(2), 423-426. doi:10.1542/peds.107.2.423
  2. Owens, J., Maxim, R., McGuinn, M., Nobile, C., Msall, M. y Alario, A. (1999). Television-viewing habits and sleep disturbance in school children. Pediatrics, 104(3), e27. doi:10.1542/peds.104.3.e27
  3. Dennison, B. A., Erb, T. A. y Jenkins, P. L. (2002). Television viewing and television in bedroom associated with overweight risk among low-income preschool children. Pediatrics, 109(6), 1028-1035. doi:10.1542/peds.109.6.1028
  4. Borzekowski, D. L. y Robinson, T. N. (2005). The remote, the mouse, and the no. 2 pencil: the household media environment and academic achievement among third grade students. Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, 159(7), 607-613. doi:10.1001/archpedi.159.7.607. Las cifras de puntos, en el resumen de la Universidad Johns Hopkins.
  5. Lenhart, A., Ling, R., Campbell, S. y Purcell, K. (2010). Teens and Mobile Phones. Pew Research Center.
  6. Anderson, M. y Jiang, J. (2018). Teens, Social Media & Technology 2018. Pew Research Center.
  7. Carter, B., Rees, P., Hale, L., Bhattacharjee, D. y Paradkar, M. S. (2016). Association Between Portable Screen-Based Media Device Access or Use and Sleep Outcomes: A Systematic Review and Meta-analysis. JAMA Pediatrics, 170(12), 1202-1208. doi:10.1001/jamapediatrics.2016.2341
  8. American Academy of Pediatrics, Council on Communications and Media (2016). Media Use in School-Aged Children and Adolescents. Pediatrics, 138(5), e20162592. doi:10.1542/peds.2016-2592. Resumen en la Academia Americana de Medicina del Sueño.
  9. Robb, M. B. (2019). The New Normal: Parents, Teens, Screens, and Sleep in the United States. Common Sense Media.
  10. Instituto Nacional de Estadística (2025). Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares. Año 2025.
  11. UNICEF España y otros (2026). Infancia, adolescencia y bienestar digital. Datos recogidos en Ara.
  12. Asociación Española de Pediatría (2024). Actualización del Plan Digital Familiar. Recogido en Médicos y Pacientes.

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